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VACACIONES EN FRANCIA V. RENNES, ANGERS Y NANTES.

20 noviembre, 2015

Rennes, capital de la Bretaña, es una de esas pequeñas ciudades con tanto encanto y con edificios tan bonitos en la que apetece perderse por sus miles de pequeñas callejas sin tener en cuenta ni planos ni mapas ni tiendas ni monumentos… tan sólo caminar y disfrutar de lo que la ciudad ofrece…. Tuvimos suerte de encontrar en una de sus plazas principales unos de esos conciertos de música -que en el norte de Europa son tan típicos- en el que varias bandas de música locales se unen para cantar mientras se extienden tumbonas en plena calle para sentarse en ellas y disfrutar de la música al aire libre…. ¡cómo me gustan esas costumbres!

Fue curioso tomar una tarta de manzana en un local precioso -con esa típica mesa corrida de Bretaña- con la coca cola propia de Bretaña, ¡claro! (pero, entre nosotros, no sabe tan bien como la original…) y con un jamón de pata negra colgado de la pared mientras que los camareros no hablaban ni pizca de español….. ¡qué risas!…. Son esas anécdotas deliciosas que solamente pueden ocurrir viajando y que nunca se olvidarán.

Angers, es una ciudad preciosa, con unos edificios maravillosos y unas calles tan cuidadas, con tantas flores, tan limpia y ordenada, que incluso hablar más alto de lo normal era un atentado a las buenas costumbres…. Me quedo con ese metro en colorines que pasa por el centro de la ciudad, justo al lado de la Brasería en la que nos sentamos un ratito -un local enorme y muy elegante cuya comida tenía una pinta fuera de serie pero que nosotros, gracias a esos desayunos energéticos que Charles nos ofrecía cada mañana, fuimos incapaces de probar-. Tiene un catedral muy bonita también y toda la zona que está alrededor del río Maine es una maravilla….. pero, sin duda, por lo que destaca es por su Castillo, en el que se encuentra el famoso Tapiz del Apocalipsis. El castillo es impresionante y, sus jardines, aún más…… Nunca olvidaré ese “jardin suspendu”, rebosante de miles de plantas aromáticas y con unos estratégicos bancos a la sombra para poder disfrutar de todo ello…. Imposible no evitar perderse por sus callejuelas y simplemente dejarse llevar.

Nantes, es elegante y cosmopolita y, a la vez, cómoda y manejable. Tiene también una gran cantidad de edificios magníficos, cuidados y limpísimos…. Los escaparates de las confiterías son auténticas joyas de arte y me encanta esa sensación de los cafés, muy al estilo de París, en los que refugiarte y, a la vez, sentirte en plena calle…… Me enamoré de Nantes, de su Passage Pomerage -prácticamente recién rehabilitado-, de los elegantes escaparates de sus tiendas de moda -como es habitual en Francia, mucho negro, muchísimo, mucho blanco, y algún toque de rojo- capaces de hacer que siempre lo “menos sea más”, tan difícil pero en lo que los franceses son expertos. Su catedral es una maravilla para todo aquel que disfrute con el arte, sin necesidad de ser entendido. La altura de sus bóvedas, la limpieza de su piedra, la sobriedad del lugar, la sensación de paz y el impresionante sarcófago que guarda la tumba de Francisco I y Margarita Foix (padres de la duquesa Ana de Bretaña, que fue reina de Francia) y que no pueden dejar de admirarse….. Todo en Nantes es bello, se mire por donde se mire.

Releyendo lo escrito me pregunto si alguna vez seré capaz de encontrarme en mis viajes y escapadas con algo que no me guste, algo de lo que no pueda sacar una  lectura positiva y aprender…..

Lo fácil que es ver la parte positiva de las cosas y lo que nos resistimos, en muchos casos, a admitirlo…..

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