Destacado, Viajes

VACACIONES EN FRANCIA IV. LE BOURG – D’IRE.

20 noviembre, 2015

Podría decir miles de cosas acerca de la maravillosa semana que pasamos en Le Manoir de la Vieille Douve, en Le Bourg-d’Ire, una pequeña población en la región de los Paises del Loira, salpicada de girasoles, eternos campos de cultivo, un precioso cielo azul y una atmósfera de paz capaz de hacer olvidar todo el peso que, a lo largo del año, se va depositando en nuestro interior.

Aún recuerdo el momento en el que me zambullí en la red en busca de hoteles y rutas para irnos a pasar esos días a Francia, sin un plan definido, salvo descansar, hacer turismo y disfrutar de la tranquilidad que nos brindarían la zona de los castillos del Loira; lo que no sabíamos era que en Le Manoir de la Vieille Douve nos íbamos a encontrar un lugar en el que no sólo hacer todo eso que pensábamos sino mucho más….Fueron siete días inolvidables conociendo personas estupendas, divirtiéndonos con Digger y Dram -los perros de la casa-, probando las exquisiteces que Charles -tanto en los desayunos como en las cenas- nos preparaba y, sobretodo y especialmente, esa sensación inexplicable de estar en casa, entre amigos, y no en un hotel…… Esa costumbre -que a priori puede resultar un tanto “rara” pero que se ha convertido en uno de nuestros mejores recuerdos- de Bretaña de compartir desayunos y cenas en una larga mesa con el resto de las personas del hotel (alrededor de seis o siete personas) fue maravilloso. Poder hablar con franceses, belgas, ingleses y holandeses ya fuese en inglés, en medio español o riéndonos tras intentar chapurrear cuatro palabras en frances, se convertía sin duda en lo mejor del día…. Esos desayunos ingleses con deliciosos scramble eggs, croissants, mermeladas caseras de fresa (¡impresionante!), naranja, mora y melocotón y mil tipos de cereales, a la vez que comentábamos nuestros planes para el día mientras que Dram y Digger atendían diligentemente las indicaciones de su dueño…… Las cenas en la terraza con esos vinos fantásticos, los perros a nuestro alrededor, el calor de la noche y esa comida tan deliciosa, han hecho de las vacaciones de este verano una de las mejores de nuestra vida…..

Los alrededores de Le Bourg d’Irè están repletos de castillos -como el que muestro en las fotografías; se trata del Castillo de Plessis-Bourré, una especie de fortaleza, preciosa y elegante, en el que se han filmado varias películas y que merece una visita por ser uno de las más especiales que se encuentran en la zona.

Me gustaría, desde aquí, dar las gracias a Charles, por su amabilidad, su cercanía, su disponibilidad, su eterna sonrisa y, sobretodo, por hacernos sentir no como unos simples huéspedes sino como verdaderos amigos. Ha sido un verdadero placer pasar juntos aquellos días y sé que volveremos….. porque las cosas que uno guarda con tanto cariño en su corazón no puede dejarlas solamente aparcadas como un recuerdo sino que debe volver a verlas y revivirlas.

Gracias Charles.

Han sido unas vacaciones inolvidables.

También te gustaría

Sin comentarios

Deja un comentario