Destacado, Gastronomia

RESTAURANTE DELABRA. OVIEDO.

23 mayo, 2016

Hace unas semanas tuve la suerte de disfrutar de una magnífica comida en uno de los restaurantes más emblemáticos de Oviedo, el Restaurante De Labra, y uno de mis favoritos.

De Labra se encuentra situado en Abuli, a tan sólo cinco minutos del centro de la capital del Principado, en una finca cubierta de maravillosos árboles centenarios que nos dan la bienvenida y arropan a nuestra llegada.

En De Labra se conjuga tradición y vanguardia a partes iguales de forma que podemos disfrutar de una estupenda comida o cena en sus salones o de los sabores deliciosos de su ya famoso Tepannyaky, en el que su cocina en vivo al estilo japonés se ha convertido en todo un referente en Asturias.

En nuestro caso, optamos por tomar el “Menú de temporada”, el cual varía mes a mes y tiene la posibilidad de elegirse con o sin maridaje; nosotros elegimos el menú con maridaje ya que nos parecía una oportunidad perfecta para descubrir una serie de vinos de gran calidad que anteriormente no habíamos probado. 

El “Menú de temporada” consta de un Tríptico de aperitivos del chef maridados con un vino espumoso Cuevas de Santoya Toledo, dos entrantes compuestos por Setas perretxicos y senderuelas con yema campera a la trufa y  Flores de calabacín y verduritas de temporada en tempura con romescu. En mi caso particular, y ya que soy alérgica a las setas, no pude probar los perretxicos -los cuáles, según mi marido, estaban deliciosos- y, en su lugar, me sirvieron unos Ñoquis de patata con salsa de queso que estaban realmente ricos. Ambos platos se acompañan del vino rosado Barba Azul, de Cádiz, intenso en el paladar con toques a hierbas aromáticas, aromas florales y frutas; todo un descubrimiento ya que hasta el momento no había tenido la oportunidad de probar ningún vino de Cádiz.

Como platos principales se nos daba la posibilidad de escoger entre un pescado (Chopa al  horno y guiso de fabes de mayo, maridado con un vino blanco de las bodegas Chivite Finca Villatuerta, Chardonnay sobre Lías) y una carne (Solomillo inglés de buey del Esla con crema de torta La Serena, maridado por un vino tinto A de Ayles de Aragón). Ambos platos estaban deliciosos y con una presentación impecable. En cuanto a los vinos, ambos nos gustaron mucho pero debo destacar sobretodo el clásico blanco de las bodegas Chivite. Magnífico.

El postre consistía en un Semifrío de frutos rojos, sorbete de arándanos y crujiente de arroz con leche maridado por un vino de postre de la variedad moscatel de Bodegas Torres, Floralis Moscatel Oro. Una verdadera delicia.

Como siempre que acudo al Restaurante De Labra, nunca me defrauda y siempre me quedo con ganas de volver una vez más, lo que es sinónimo de su éxito. Debo destacar también la amabilidad de todo su personal, siempre atento, sonriente y con ganas de agradar, lo que es muy de agradecer en estos tiempos en los que las sonrisas se cotizan al alza puesto que cada día es más difícil encontrarlas.

Enhorabuena a De Labra por una comida tan perfecta. Ha sido todo un placer volver a disfrutar de vuestro buen hacer.

RESTAURANTE DE LABRA

FINCA LA QUINTA, 11. SANTA ANA DE ABULI. OVIEDO

www.delabra.es

 

 

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