Destacado, Gastronomia

EL JARDIN DE YUME.

4 abril, 2018

En los últimos años se han puesto de moda lugares en los que tomarse un café o un pastel no se convierta en un puro trámite en el que alimentarse sea lo más importante, sino que se convierta también en una especie de experiencia para el resto de los sentidos; lugares en los que el tiempo y el espacio se detiene y, tras cruzar la puerta, podamos encontrarnos en una especie de universo paralelo en el que todo nos gusta, nos apetece, nos sentamos cómodos y nos olvidemos de prisas, de horarios y de relojes.

Uno de estos lugares es El Jardín de Yume, situado en la calle San Bernardo, 16 de Avilés. Posiblemente esta calle, con sus pequeñas casas cuajadas de balconeras y peatonalizada desde hace unos años, sea una de las más emblemáticas y elegantes de ese Avilés antiguo que aún guarda numerosos secretos no sólo para quién visita nuestra Villa sino también para quiénes vivimos en ella; por eso el nombre que han elegido para bautizar al miembro más joven de la familia Yume me parece de lo más acertado y descriptivo, puesto que justo al traspasar la puerta y desde la corta distancia que separa la entrada del resto de la cafetería se divisa una de las joyas de este lugar, su pequeño jardin, típico de las casas de esta calle de San Bernardo, en el que se entremezcla un precioso horno de leña, mesas de jardín estilo inglés, en las que disfrutar de una buena conversación durante los soleados días de Primavera y Verano y una vegetación de pequeños arboles y flores que nos recuerdan que en esa zona, hasta mediados del siglo XIX, se levantaba el Convento de las Bernardas (al que se debe el nombre de la calle), demolido por completo, y cuyo patio aún se conserva como parte de las viviendas particulares de esta calle, a la que El Jardín de Yume pertenece.

Continuando con la filosofía de su hermano mayor, en El Jardin de Yume todo está a la vista y todos los productos que podemos encontrar en él están recién hechos. Se utilizan harinas ecológicas, masa madre de elaboración propia y mantequilla francesa, tratando de crear una pastelería y bollería lo más saludable posible aún a pesar de estar hablando de dulce. 

Los panes se elaboran diariamente y hay multitud de tipos… que nos ponen muy alto el listón para saber cuál de ellos queremos llevarnos a casa… y no lo digo como algo anecdótico sino que realmente es así.

En El Jardín de Yume encontramos también croissants con rellenos especiales y diferentes, como los rellenos de frambuesa y queso mascarpone – ¡deliciosos!-.

Delicadas magdalenas con un suave toque a naranja; unas berlinas rellenas de crema, de cacao y de pipas de calabaza y unos brioche muy apetecibles rellenos de mango y que están riquísimos.

También podemos encontrar un fabuloso brunch durante los fines de semana, completísimo, y en el que no falta de nada y por supuesto, para los más cafeteros, una variedad de cafés fantástica de gran calidad.

Resumiendo, El Jardín de Yume es uno de esos sitios indispensables que sí o sí hay que visitar en Avilés no solamente porque esté de moda o porque Iratxe y Adrián sean unos excelentes anfitriones o porque su jardín sea uno de los más bonitos y cuidados de Avilés o porque el pan y los pasteles estén -literalmente- de muerte, sino porque es uno de esos lugares de calidad en el que todo lo que ofrecen no tiene ningún tipo de despercidio. Un verdadero indispensable en la nueva oferta de ocio avilesina.

Enhorabuena a todo el equipo de El Jardín de Yume. Otro éxito que añadir a todos vuestros anteriores.

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1 Comentario

  • Reply ALmudena 5 abril, 2018 at 7:29 pm

    He visto tantas fotos del jardín de yume que lo tengo pendiente para ir cuando vaya por Avilés,como tú dices no es sólo tomar café es el lugar,la decoración,su lugar tan acogedor que iniciará a entrar y descubrir,lo poco que he visto me encanta y sus manjares tiene muy buena pinta ahora cuando te leí croissant de queso mascarpone ya me conquistaste😋
    Muy buen post Isabel!!!😘😘

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