Destacado, Gastronomia

A CUATRO MANOS. ESETEVEINTE Y CASA FARPON.

3 abril, 2018

Los menús a cuatro manos siempre me han parecido una ocasión excelente para degustar los platos más emblemáticos de los restaurantes que participan en estos originales eventos ,que últimamente están tan de moda, así como la posibilidad de probar creaciones nuevas -y, posiblemente, efímeras- que los cocineros en cuestión hayan preparado para tal momento.

El menú a cuatro manos ideado por los restaurantes “Eseteveinte” -Oviedo- y “Casa Farpón” -Mamorana, Pola de Lena- consistía en aperitivos, entrantes, platos principales y postre así como una bodega seleccionada por Coalla Gourmet, la cual maridaba a la perfección con el amplio menú escogido.

Los aperitivos, consistieron en unas Croquetas Cremosas de Jamón (elaboradas por el Restaurante Casa Farpón, finalista del IV Campeonato Internacional Joselito a la Mejor Croqueta de Jamón del Mundo) y una Oreo de Liebre, Remolacha y Cacao, elaborada por el Restaurante Eseteveinte. Ambos entrantes estaban deliciosos, abriéndonos el apetito -y las ganas- de continuar saboreando los platos que vendrían a continuación.

El maridaje se realizó con Champagne Pierre Gimonnet & fils, Cuis 1º Cru Blanc de Blancs, un champagne francés de pequeño productor muy apreciado, con un sabor fresco y delicado, perfecto para este tipo de entrantes ya que su suavidad equilibra en boca el intenso sabor de la liebre y la croqueta de jamón así como con Sidra espumosa Prau Monga Brut Reserva, premio a la Mejor Sidra Espumosa en los años 2012 y 2014.

Los entrantes,  consistieron en una Alcachofa Rellena de Chosco de Tineo y Yema de Huevo Frito, y unas Verduritas de Temporada, Oreja de Cochinillo y Caldo de Cocido. La alcachofa, exquisita, y las verduritas de temporada, pusieron el contrapunto de fresco a dos platos que resultaron ser de nuestros preferidos.

Ambos platos se maridaron con un Vino Blanco La Mar Rías Baixas, Bodega Terras Gauda, del cual destacaría su sabor a frutas como mango e incluso melocotón, con mucho cuerpo pero sin resultar pesado en boca. Muy recomendable no sólo en el caso de entrantes o platos a base de pescados y/o verduras sino también incluso con ciertas carnes ya que se trata de un vino con fuerza, perfectamente capaz de soportar ese tipo de platos y no pasar inadvertido.

Los platos principales, un Bacalao Confitado, Guiso de sus Callos y Pedrosillanos y un Cabrito Guisado a la Manera Tradicional, no podían defraudarnos. El bacalao, con un punto perfecto, se deshacía en la boca, y el cabrito, a mi modo de ver, tan complicado, con mil matices, estaba realmente delicioso.

El maridaje en este caso, se realizó con el Vino Blanco La Mar, que antes he comentado y también con un Vino Tinto Val de la Loba, Denominación de Origen Bierzo, Bodegas Pittacum -pertenecientes a Terras Gauda-. Se trata de un vino de uva mencía, que procede de uno de los viñedos más antiguos del Bierzo cuyas uvas se vendimian enteras, sin raspón y se pisan de manera natural en depósitos pequeños de 3.000 kilogramos. La posterior fermentación se produce de manera natural, casi sin intervención enológica, y más tarde el vino descansa durante 12 meses en una barrica usada de madera de roble. A diferencia de lo que pueda pensarse, no se trata de un vino excesivamente intenso por lo que, a pesar de sus matices, es ideal para aquellas personas que el vino tinto no sea su primera opción. Me gustó su sabor suave y fresco y esos toques a madera de roble que lo convierten en muy elegante en el paladar.

Para terminar, y como no podía ser de otra forma, los postres consistieron en el tradicional y riquísimo Arroz con Leche Requemado -elaborado por Casa Farpón- y un postre de Manzana y Sidra, en Texturas y Contrastes -elaborado por el Restaurante Eseteveinte-, fresco y suave y muy, muy asturiano, como tiene que ser, para finalizar una cena de pro como ésta en la que sabores, texturas, innovación, ilusión y buen hacer se reparten a partes iguales entre ambos restaurantes.

Enhorabuena a ambos; fue una noche perfecta de buena conversación, buen llantar y buen tomar. Sin duda, para repetir. 

También te gustaría

Sin comentarios

Deja un comentario